martes, 29 de octubre de 2013

Admiré los ojos en los que volcaba los días y las noches,
concreté mis manos con las suyas en otro lugar, en una ciudad con olor a fruta,
poseías la boca que me regalaba besos duros y dulces al unísono,
tenías unas manos que me recorrían sin miedos, llevándose los míos,
jugamos a querernos, y me columpiaba cada día en tu pelo como una niña,
mientras que tu jugabas a que no fuese otro cromo de tu colección.
Mientras que el tiempo estaba a destiempo,
comprendimos que no era nuestro momento.

Ni tu eras la mujer que creías, ni yo la niña que simulaba haber crecido,
tus heridas del pasado recaían sobre mi,
y mis fallos empezaron a llegar, con el invierno, se nos congelaron las ideas (nunca los sentimientos)
elegí carta sin pensar, sin pensar que el azar no está escrito, y que la vida no siempre devuelve lo que nos pertenece.
Me fui a otra ciudad, y tu te fuiste resbalando por mi cuerpo hasta derretirte,
ciega de mi, que no te vi entre mis locuras matutinas,
ciega de ti, que me amaste hasta quemarte.

Nos marchamos a otros cuerpos, a otras caras,
a otros columpios y a otros cromos,
a otros inviernos y a noches sin nosotras,
te enamoraste, y yo sigo aquí, pensando que aun sigues resbalándote sobre mi.

Pero aunque el destino nunca me haya sacado a pasear de la mano hacia ti,
aun sigo pensando que el amor son esas noches en vela,
tener un bebé, sentirme afortunada, familias que nos quieren, y momentos que aunque deseemos reemplazar, no agotarán la chispa del primer amor que surgió de ti.

domingo, 27 de octubre de 2013

Quiero comerte y enamorarte de repente en un polvo.
Quiero que llegue un día que te enamores locamente de mi, tanto que estés dispuesta a fugarte hasta cualquier continente a mi lado.
Quiero ponerte como bandera en todos los países del mundo.
Y que en todos los hostales/hoteles sumen estrellas cuando tu llegues.
Quiero que todo el mundo conozca nuestro amor como quien recuerda un premio Nobel.
Quiero merecerte y que me merezcas.
Quiero empezar a formar de tu vida como una realidad, como quien aprecia que lo que tiene entre manos, era lo que siempre ha soňado.

jueves, 24 de octubre de 2013

Tu tienes esa forma geométrica perfecta.

Ojalá tus tetas no fuesen un sitio donde quedarme a vivir sin miedos,
ni tus piernas un camino de flores.
Ojalá tus ojos no tuviesen esa manera tan sutil de desvestir y devorar,
ni tus manos la textura que me abraza por dentro, como plumas sobre mi cuerpo.
Ojalá no tuvieses unas caderas que se mueven con la misma coordinación que un cuartel militar,
ni una flexibilidad envidiable por cualquier contorsionista.
Ojalá tu ombligo no tuviese la medida perfecta como para querer estar besándolo durante horas,
ni tu pelo olas queriendo provocar mi naufragio.
Ojalá tu boca no fuese tan ágil como para querer vencer a mi lengua,
ni tus ganas de que pierda la cabeza fuesen tan latentes.
Ojalá tú, no descubras mis ases, ni mis beneficios,
ojalá yo, no deje que entres tanto en mi como para saber que ya he perdido la cabeza en tu cuerpo.


miércoles, 23 de octubre de 2013

Te regalé todos los amaneceres que mi bolsillo me permitía,
te puse a tu disposición mis ojos, mis manos, mi cuerpo y finalmente mi salud,
gasté todas las esperanzas que del amor me quedaban,
competí maratones para llegar la primera a tu vida,
juré a la ciudad mas bonita de España, que algún día me amarías (todavía me recuerda la mentira),
renuncié a mis sonrisas para que sonrieses tu,
olvidé a mis amigos por el amor no correspondido que me dabas,
terminé rompiendo la cuerda del tira y afloja que protagonizó nuestra película,
terminaste rompiéndome en mil pedazos,
volé rápidamente a otros brazos, a otros cuerpos, a otros labios,
volaste rápidamente a los bares, recordándole a todo el mundo lo poco que fui en ti,
y todavía me pregunto...
¿Qué necesidad tenía una ciega como yo, de saber que tu eras el 10% y yo el 90% de un amor que ni tuvo principio y por supuesto jamás tuvo final?

Desde que la ansiedad llegó contigo, yo me fui de mi, me fui a la locura de tu boca, inolvidable como tú.

Esta vez, la partida parece diferente, como siempre jugamos tú  y yo, el tú varía según la temporada, el yo es demasiado estable, a veces en mi contra.

Esta vez, siento que jupiter eres tú, pudiendo ser yo marte, que esta vez se han alineado nuestros planetas con todos los demás, para hacernos de un material diferente.

Esta vez, parece que tu cuerpo tenía una cerradura en forma de decágono, y que misteriosamente el mio era la llave idéntica. Hasta parezco mas tonta de lo normal o quizás mas sensata que nunca.

Esta vez,  he encontrado la complicidad, y he podido darle la mano. A su lado va el carácter, ese que aun no se si me mata o me atrae por la fuerza de los polos opuestos.

Esta vez,  parece que la cama no tiene límites, que dos cuerpos bailando forman parte de la música de un cabecero.

Esta vez he decidido que te guste el deporte, que tengas los mismos vicios que yo, que rias cuando yo me cabreo, que escuches mi música, que comas mis comidas, que formes el lado perfecto de mi cama o decidas acompañarme por todas las ciudades del mundo.

Esta vez, te miro y tiemblo, y aun cuando escueces nunca he dejado de pensar que vales la pena.

Y espero que por última vez, como muchas de ellas, te vea como algo gigante, pero estoy segura que esta vez solo tú, has podido envolver desde mis ojos hasta la punta de mis pies.