viernes, 27 de diciembre de 2013

7 y 9

3:52 

Te vas. Yo me siento como cuando era pequeña y me castigaban en mi habitación. Esa sensación de ahogo en la garganta y esa rabia e impotencia en el cuerpo.

Me has enseñado que las cosas que se repiten las podemos predecir antes de que pasen, sentía esta sensación antes de que me castigases en mi habitación hace un par de horas, antes de que desaparecieses un 27 (tu número, o en la suma, el mío), tenía esta sensación incluso antes de conocerte.

4:06

En ti he descubierto el sexo de las miradas, el poder de seducción de una mujer, los bailes a media noche, las manos ardiendo sin miedo sobre mi, los abrazos que unen personas, besar callejones y ciudades, he follado con palabras, y hemos soñado con despertar el sueño de Londres, Madrid, Granada, Murcia, Valencia y París.

4:16

Contigo había vacíos de tiempo, el tiempo decidía a su gusto como quería que pasasen los días. Contigo había partes de arte, todo esto nace de ti.
Había noches de miedo en las que tu sabías como salvarme (hoy no).
Contigo existían las películas enteras, en las que no me quedaba dormida antes de que terminasen y las series de terror que se acabaron convirtiendo en vicio.
Y Contigo hablo en pasado porque el presente ya no forma parte de ti.

4:22

No llega el sueño, ni los malos recuerdos, ni siquiera llegan las razones por las que decida quedarme. Ahora mismo quedan ganas de salir a flote, de encontrarte o no. Ahora mismo nadaría sin pensarlo hasta tu espalda o quizás me quedaría toda la vida en la orilla para no volver a correr peligro. Te buscaría toda la vida si fueses la aguja de un pajar. O quizás tendrías que hacer acrobacias para que notase que estás ahí. Ahora mismo ni yo quiero verte, ni tu te dejarías ver.

4:27

Me has nombrado la mujer mas gilipollas de la tierra. Con el mismo numero que hay después de los dos puntos, con el orgullo que solo puede tener quien no tiene ni rostro.

4:35

Decido rendir mi noche y darte las gracias por haberme dado la capacidad de escribir todo este tiempo, a veces, sobre ti. A veces, sobre mi debilidad. Te regalo toda mi decencia. Todo mi orgullo. Todo mi carácter. Todo mi yo. Porque solo eso ha sido contigo, ha sido fruto de ti.

4:39

Con este numero 4:39 me despido de mi día, quizás de mi o quizás de todo esto que ya no es mío, porque he decidido compartirlo.

Contigo que tu nombre es 7 y tienes que sumar el 4 y el 3 para encontrarte.
Conmigo que mi nombre es 9 y tengo el sentimiento y el nombre exacto para quererte mientras pueda.







jueves, 19 de diciembre de 2013

Piensa en todo lo que seríamos tu y yo si tu no te llamases Sonrisa y yo no me llamase Miedo,
imagina a Sonrisa llenando la vida de ella a Miedo,
imagina a Miedo advirtiendo a Sonrisa sobre lo que sienten y borrándole su esencia.
Esas somos tu y yo,
tu sonríes. Porque para ti hacer uso de tu nombre es fácil, es fácil no desbordarte cuando Miedo no te sopla en la nuca, como esas veces que nos erizamos desde la cabeza hasta los pies.
Para ti que tienes la sonrisa mas amplia, la locura mas sublime, los pies despegados del suelo, el alma volando por encima de todas las almas. Para ti que intentas ponerme adjetivos, que te imagino recitándome en cualquier escenario, describiendo mis ojos, mis manos, mi cuerpo, mi vida...tu que intentas convertirme en poesía, has hecho que vuele contigo por encima de todas las almas, que me atreva a ser la parte mas dulce de una fruta o el sabor mas amargo del limón.

Haces que por momentos me olvide del nombre que tu misma me pusiste, haces que Miedo se sienta Valiente.
Hago que Sonrisa se sienta Decepción.

Quizás si no me hubieses puesto el nombre de Miedo ni yo a ti el de Sonrisa, andaría sin rozar la suela de los zapatos contra el suelo, quizás iríamos volando camas o agotando todo el dinero en cada bar que nos encontrásemos, seguramente si tu no fueses tu ni yo fuese yo, no deberíamos compartirnos, ni silenciarnos, ni nos atreveríamos a sentir todo esto con los ojos cerrados.

Es el momento de echar a volar donde no podamos encontrarnos con nuestros nombres, tu con tu sonrisa y yo con mi miedo.

miércoles, 11 de diciembre de 2013


Nunca he tenido una de esas historias de amantes increíbles , historias no vividas por mi y vividas por casi todos vosotros.
Algunos han amado mas que yo en la suma de todas mis relaciones, han vivido la libertad en un cuerpo ajeno. Han buscado en los miedos, medios para verse. Experimentan la adrenalina como quien va a doscientos kilómetros por hora sin moverse de una cama.
Se de algunos que miden las palabras como si pudiesen ocultar lo que su cara refleja, se de otros que en la distancia son capaces de rabiar por amor.

Y luego estás tu, que no eres nada de eso pero eres todo a la vez... Sencilla pero compleja, nerviosa pero prudente, amante pero amiga, distante y cercana, enamoradiza y cabrona, a la que ni sus ojos ni su cara pueden expresar nada, pero sus abrazos lo dicen todo. Quien me quiere y me defiende como si tuviese demasiado miedo a tenerme o perderme a la vez. Quien me odia cada día un rato y quien me adora medio rato mas...

Eres diferente a todos los amantes pues tu no me amas, no matarías por mi, no pondrías la mano en el fuego por ninguno de mis actos, no gritarías al mundo lo mucho que me quieres pero eso te hace especial, eso hace que pueda invitarte a la fiesta de mi cuerpo cada noche, que me llenes de incertidumbres cuando siento seguridades, haces que me descoloque y me coloque aun siendo marioneta de tus manos...

Esa eres tu... amarga y atrevida contra la dulzura y el miedo.

Por eso y todo lo que es eso, te quiero.