jueves, 19 de diciembre de 2013

Piensa en todo lo que seríamos tu y yo si tu no te llamases Sonrisa y yo no me llamase Miedo,
imagina a Sonrisa llenando la vida de ella a Miedo,
imagina a Miedo advirtiendo a Sonrisa sobre lo que sienten y borrándole su esencia.
Esas somos tu y yo,
tu sonríes. Porque para ti hacer uso de tu nombre es fácil, es fácil no desbordarte cuando Miedo no te sopla en la nuca, como esas veces que nos erizamos desde la cabeza hasta los pies.
Para ti que tienes la sonrisa mas amplia, la locura mas sublime, los pies despegados del suelo, el alma volando por encima de todas las almas. Para ti que intentas ponerme adjetivos, que te imagino recitándome en cualquier escenario, describiendo mis ojos, mis manos, mi cuerpo, mi vida...tu que intentas convertirme en poesía, has hecho que vuele contigo por encima de todas las almas, que me atreva a ser la parte mas dulce de una fruta o el sabor mas amargo del limón.

Haces que por momentos me olvide del nombre que tu misma me pusiste, haces que Miedo se sienta Valiente.
Hago que Sonrisa se sienta Decepción.

Quizás si no me hubieses puesto el nombre de Miedo ni yo a ti el de Sonrisa, andaría sin rozar la suela de los zapatos contra el suelo, quizás iríamos volando camas o agotando todo el dinero en cada bar que nos encontrásemos, seguramente si tu no fueses tu ni yo fuese yo, no deberíamos compartirnos, ni silenciarnos, ni nos atreveríamos a sentir todo esto con los ojos cerrados.

Es el momento de echar a volar donde no podamos encontrarnos con nuestros nombres, tu con tu sonrisa y yo con mi miedo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario