sábado, 29 de marzo de 2014
Para que me echases de menos tuve que irme, para que me quisieses tuve que volver.
Yo que ya me salvé otras veces,
que le di la vuelta a la moneda para esquivar sus caras.
Que jugué en todas las selecciones de cuerpos sin límites,
y abrí caderas por cada noche que cerraba un bar.
Yo que siendo mas idiota que lista,
hice daño a quien no lo mereció.
Puse una canción por cada sentimiento,
sin entender que el amor no era eso.
Me confundí de vida y te confundí a ti,
me equivoqué al elegir el amor cuando el amor no me había elegido a mi.
Después de irme tuve que volver,
después de irte tuviste que volver,
después de irme tuve que volver,
después de irte tuviste que volver...
..Y aún sin equilibrio, no sabemos quien se ha ido, ni si deberíamos volver.
martes, 25 de marzo de 2014
Kamikaces.
Todos los semáforos viven en huelga desde que te espera el de enfrente de mi casa.
Todas las mañanas tomo tostadas con café.
Todos los miedos que me obligaron a perder.
Todos los besos que se quedan en quizás. Todas las palabras concentradas en un par de miradas.
Todas las miradas imaginarias.
Todo lo que soy contigo.
Y todo lo que soy sin ti.
Todo lo que te llevas y todo lo que dejas cada vez que nos vamos y volvemos, tiene tonalidades diferentes...
Todas las mañanas tomo tostadas con café.
Todos los miedos que me obligaron a perder.
Todos los besos que se quedan en quizás. Todas las palabras concentradas en un par de miradas.
Todas las miradas imaginarias.
Todo lo que soy contigo.
Y todo lo que soy sin ti.
Todo lo que te llevas y todo lo que dejas cada vez que nos vamos y volvemos, tiene tonalidades diferentes...
Aunque ya has sabido que...
El amor viste diferente desde entonces. El amor es dueño de tu mejor sonrisa y de mi peor huida.
El amor viste diferente desde entonces. El amor es dueño de tu mejor sonrisa y de mi peor huida.
El amor a veces... Es un poco cabrón.
jueves, 13 de marzo de 2014
Después del primer Sandevid.
Tú sabías antes de mi que...
Es imposible salir ileso de algo tan grande,
que la piel es la memoria de las caricias.
Que la mente se ha vuelto una floja desde tú,
que es mejor no dejarla ni pensar,
y he decidido ocuparme de todo, menos del pasado.
Hemos aprendido que...
Existen las personas de colores,
y luego estábamos tu y yo en blanco y negro,
aunque a veces, hubiese preferido ser transparente.
Ya sabes que...
Hace mucho que no me quiero,
que no me sonrío, que no me canto para mi,
desde hace mucho, yo no soy yo.
Desde tú, todo era mejor.
Desde yo, fue un caos.
Desde que eramos, las personas sonreían al vernos pasar.
Desde que somos, olvidamos hacerlo nosotras.
Como las cosas que suben y bajan, como las gentes que vienen y van..sabes bien de lo que hablo.
Sabes bien que...
Hemos sido un libro a medias... en el que lees el final.
Ya sabes que pasa cuando decides leer el final...
lunes, 3 de marzo de 2014
El idioma de los brazos.
Llegaste como quien no debe llegar.
Quizás llegue yo.
Borracha.
Ahora imagino el sabor de una cerveza en otro lugar.
En sitios que no tienen nada que ver con esto.
En lugares donde hay sueños que se nos cumplen.
Imaginando que hay cosas que no acaban,
sin pensar que nosotras acabaríamos antes.
Hoy puedo decir en voz alta:
Nadie puso tanta fuerza en mis ojos,
nadie apostó por mi, como tu sin mí.
Nadie me hizo dudar hasta de mi nombre.
Nadie me enseñó que el amor era real,
que era eso que habitaba en ti.
Cómo habitan en mi las canciones de Andrés Suárez.
Como un acorde perfecto de Adriana Moragues.
Como las cosas que se piensan y no se gritan.
Como los sentimientos que gritan por los ojos.
Nadie ha conseguido amar mis mayores defectos.
Nadie me ha follado sin tocarme.
Nadie construyó un hogar para mi.
Ni puso nombre a cada rincón de mi cuerpo.
Nadie se esforzó en leerme y comprenderme cuando todo era cuesta arriba.
Aunque duela.
Aunque amar deba ser el camino desde tus pies hacia los míos.
Aunque nadie me rodee con una mirada, me tumbe con una palabra, me eleve con una canción. Me cuelgue de su pelo. Y me de patadas contra la realidad.
Nadie se había esforzado en hacerme entender que no todo lo que tenemos es lo que deseamos tener.
Que se desea más, con un abrazo y los ojos cerrados que con la sonrisa grande y los ojos abiertos.
Nadie.
Excepto tú.
Quizás llegue yo.
Borracha.
Ahora imagino el sabor de una cerveza en otro lugar.
En sitios que no tienen nada que ver con esto.
En lugares donde hay sueños que se nos cumplen.
Imaginando que hay cosas que no acaban,
sin pensar que nosotras acabaríamos antes.
Hoy puedo decir en voz alta:
Nadie puso tanta fuerza en mis ojos,
nadie apostó por mi, como tu sin mí.
Nadie me hizo dudar hasta de mi nombre.
Nadie me enseñó que el amor era real,
que era eso que habitaba en ti.
Cómo habitan en mi las canciones de Andrés Suárez.
Como un acorde perfecto de Adriana Moragues.
Como las cosas que se piensan y no se gritan.
Como los sentimientos que gritan por los ojos.
Nadie ha conseguido amar mis mayores defectos.
Nadie me ha follado sin tocarme.
Nadie construyó un hogar para mi.
Ni puso nombre a cada rincón de mi cuerpo.
Nadie se esforzó en leerme y comprenderme cuando todo era cuesta arriba.
Aunque duela.
Aunque amar deba ser el camino desde tus pies hacia los míos.
Aunque nadie me rodee con una mirada, me tumbe con una palabra, me eleve con una canción. Me cuelgue de su pelo. Y me de patadas contra la realidad.
Nadie se había esforzado en hacerme entender que no todo lo que tenemos es lo que deseamos tener.
Que se desea más, con un abrazo y los ojos cerrados que con la sonrisa grande y los ojos abiertos.
Nadie.
Excepto tú.
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